29.10.07

La herida del placer


Aunque hace tiempo ya lo hice, siento la necesidad de reiterarme: Bienvenidos a todos, ya me conozcas de leer alguna crónica de Fororecre, del propio foro, o porque encontraste éste blog en un oportuno momento para mi contador de visitas, te debo dar la bienvenida. Espero que al menos no os deje indiferentes lo que auí pueda poner.

Tras estas breves palabras, entro en materia directamente. Dice Joan Manuel Serrat en su canción Lucía, que no hay nada más bonito, que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí y razón no le falta al genio musical. Cuesta trabajo recordar que fue hace muy poco cuando Marcelino estaba en el Recreativo, pero es el tiempo el que da la razón a este hombre, el genio del fútbol.

Marcelino García Toral ha sido el mejor entrenador de la historia del Recreativo de Huelva. Ahora, que vivimos quizás unos momentos más turbios deportivamente, es cuando más lo admiramos. La intensidad de su fútbol, la capacidad de hacernos disfrutar y el compacto juego en equipo que creaba eran las armas de un Recreativo que además se crecía individualmente. Mención especial para Rubén e Ismael, sus fieles escuderos.

La herida que ha dejado Marce en Huelva es realmente profunda. En el fútbol es fácil acostumbrarse a los buenos momentos, e incluso exigir más de lo posible, casi desorbitando la realidad de lo que es un club como el Recreativo de Huelva. Pero aquellas dos grandes temporadas de gloria serán complicadas de cicatrizar en nuestro reciente recuerdo, y la dificultad que ello conlleva puede traer muchos quebraderos de cabeza a los albiazules.

Encontrar alguien como Marcelino en el mundo del fútbol es un tesoro. Reponerse a todo lo que el dejó es casi una odisea. ¿Será el tiempo el que nos haga olvidar? ¿Serán las circunstancias las que nos hagan volver a lo de siempre? "Lo de siempre", nunca costó tanto aceptarlo...

Ahora que el asturiano viene a Huelva, sólo puedo dedicarle con éstas palabras el aplauso más sonoro que le lanzaré desde la grada. Oportunismo el mío, pues hablando de cosas buenas este blog comienza con buen pié.